Algo que debemos comprender cómo creyentes para disfrutar
de una vida abundante, es conocer lo que Dios ya nos ha concedido por ser sus
hijos.
Declaran las Escrituras en Efesios 1:3 que Dios ya
nos ha bendecido con toda bendición espiritual por medio de la obra de Cristo
Jesús; por lo tanto debemos creer que ya tenemos dicha bendición, echar mano de
ella y colocarlas en acción en pro del reino de Dios.
El pedir a Dios lo que él ya nos ha dado implica
por lo menos tres cosas:
- Ignorancia de lo que Dios
nos ha dado por medio de la obra de Jesucristo.
- Le decimos a Dios
mentiroso, pues no creemos que ya nos haya dado la bendición espiritual, por lo tanto se la
pedimos.
- Y mostramos incredulidad
a lo que Dice que ya ha hecho a nuestro favor.







