Hoy día se está enseñando al creyente, que para poder recibir algo de parte de Dios debe hacer pactos económicos pues de lo contrario nada va a recibir, de esta forma se está reemplazando la obra perfecta de Jesucristo, predicando un evangelio diferente.
Esta no es una práctica nueva, pues su origen está en el añejo paganismo.
1.- INDULGENCIAS EN LA IGLESIA CATOLICA.
Las indulgencias son favores divinos vendidos por la Iglesia Católica para un perdón especial de pecados.
Se enseña que si las penas temporales impuestas para remisión del pecado no las cumple una persona en esta vida, serán pagadas después de la muerte, en el purgatorio hasta que el alma quede purificada de pecado para poder así ver a Dios.
2.- LAS INDULGENCIAS EN LA HISTORIA.
Las indulgencias a través del tiempo fueron evolucionando, pues primero se vendían como perdón por los pecados ya cometidos; luego se vendieron para perdón de los pecados que aún no se habían realizado y por último se vendieron para poder sacar a una persona del purgatorio, es decir se podían comprar indulgencias a favor de terceros.
La base teológica de las indulgencias lo desarrollaron los escolásticos Alejandro de Hales, Alberto Magno y Tomás de Aquino quienes inventaron el principio de la tesorería de la Iglesia.
La tesorería de la Iglesia era el lugar donde se guardaba todas las buenas obras que a los apóstoles y los santos de la antigüedad les habían había sobrado al tratar de asegurarse la dicha del cielo.
Se sostenía que a la Iglesia se le había sido conferido el poder de transferir esas buenas obras a los fieles para reducir o aún cancelar el número de obras buenas que se exigían de los pecadores penitentes como satisfacción por sus pecados. En 1343 el papa Clemente VI dio aprobación oficial a esta enseñanza.




