Este es el estudio de cómo interpretar las Escrituras, teniendo en
cuenta sus diversas partes temáticas y la revelación progresiva que
finaliza en la persona del Señor Jesús.
La Escritura es útil para enseñar, instruir, corregir y redargüir, pero no
toda es vigente para nosotros hoy, porque ella fue dada en momentos
específicos de la historia, a personas determinadas, bajo
circunstancias específicas.
Si nosotros no distinguimos entre las diversas partes temáticas que
componen las Escrituras, y los destinatarios originales de esa
Escritura vamos a hacer de ella algo inteligible, confuso y sobre todo
vamos a torcer el verdadero significado de las mismas.
Normalmente en el estudio de las Escrituras, estas se han dividido de
acuerdo a su contenido general en libros históricos, proféticos,
poéticos e históricos, pero es necesario hacer una división más
específica que consiste en:
Mandatos circunstanciales.
Mandatos temporales.
Mandatos universales.
Promesas personales.
Promesas colectivas.
Reseña de sucesos históricos.





